miércoles, 24 de noviembre de 2010

Crónicas III



 Festival por Mariano Ferreyra

Contra la represión, por la verdad y la justicia 
 

Por Josefina Garzillo 
Fotografía: Sofía Marcos



No pasó y no pasará. A un mes y 3 días del asesinato de Mariano Ferreyra, más de 50 mil personas se reunieron en el festival organizado por la FUBA en Plaza de Mayo.
En repudio a la patota sindical que mató a Ferreyra, que llevó al coma a Elsa Rodríguez y reprime la lucha de miles de trabajadores y estudiantes.
Juan Subirá, Karamelo Santo, Alika y La Nueva Alianza, Choque Trueno, Piola Vago, La Resina, Onda Vaga, Las Manos de Fillippi, Calle 13 y Damas Gratis se subieron al escenario a reclamar por esclarecimiento y justicia.

Temprano, cuando la plaza ya desbordaba por sus cuatro costados, se veían llegar caminando por diagonal norte a nuevas multitudes para sumarse al festival.
Decir ¡Basta! es lo justo y urgente.
¡Basta! fue la palabra hecha eco desde Plaza de Mayo... “Basta de burocracia sindical asesina, de  la represión a las luchas sociales, por juicio y castigo a todos los responsables”... fueron los pronunciamientos desde el escenario, apoyados por los de abajo.  
“Ya somos más de 50 mil en la plaza, en su mayoría somos jóvenes, estudiantes y trabajadores  y nos estamos cuidando solos. No necesitamos de tu policía”

Entre el cierre del recital de Onda Vaga y el inicio de Calle 13 pasó más de una hora. Los puertorriqueños su subieron al escenario agradeciendo a la multitud la presencia y la lucha, y disculpándose por no haber podido llegar antes. “Estamos hoy acá para reclamar que se esclarezca el asesinato de Mariano Ferreyra. El era un estudiante. Debemos seguir su camino. Hoy la revolución pasa por la educación, por ella también tenemos que luchar. Necesitamos buenos profesores... Hay que reclamarle a los gobiernos que además de construir tantos edificios construya educación.” expresó René Residente, voz de la banda, antes de enarbolar su bandera ideológica con Calma Pueblo.

A las 23.30 con su ya histórica proclama Los métodos piqueteros,  se presentaron Las Manos de Filippi, seguidas por Damas Gratis y un Lezcano -como siempre- más comprometido que mucho rockero. “Antes que nada quiero un fuerte aplauso para todos los que organizaron esto y para Mariano que desde algún lado nos está mirando. Queremos decirle que acá está todo el pueblo argentino reunido hoy en Plaza de Mayo. Otra vez aplaudamos el trabajo de ellos, eso hizo que estemos acá, nosotros sólo vinimos a tocar”
    
Las bandas tocaron un promedio de 5 temas, en donde cada una -y fiel a sus formas- aprovecharon para rendir homenaje a la lucha de Mariano. La agrupación audiovisual “El Ojo Obrero” proyectó un video-documental sobre su vida, los hechos del 20 de octubre y declaraciones de compañeros y amigos a través de las pantallas gigantes que estaban dispuestas en distintos puntos de la Plaza; donde también se transmitió el apoyo de varios figuras como Tévez, Soledad Villamil, Leonor Manzo, Julieta Díaz y Manu Chao, con su mensaje “Aguante Siempre”. En la plaza estaba también Radio Rebelde, con su estudio montado en la calle, trasmitiendo en vivo la jornada.


El sindicato lame sus propias botas

La burocracia sindical es dueña de las empresas que contratan tercerizados.
Son los que cobran y tiran a matar. Tiran a matar para poder cobrar.

El pasado 20 de octubre trabajadores tercerizados del Roca reclamaban el pase a planta, apoyados por distintas organizaciones sociales, cuando la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria, con la complacencia policial, asesinó a Mariano e hirió a otros de sus compañeros del Partido Obrero que acompañaban la protesta, entre ellos Elsa Rodríguez con continúa en coma.

La edición del 18 de noviembre del diario del Partido Obrero denuncia que ya son 7 los detenidos por el asesinato de Mariano. Ni Pedrazza, ni su adjunto Juan Carlos Fernández, quien aprobó por escrito el ingreso de la patota armada y del principal sospechoso del asesinato. Son 7. Ni Pedrazza, ni las principales personas que avalaron el asesinato.

“Hay poca comida, pero hay muchas balas / Hay poca gente buena, por eso hay muchas balas. Hay quienes asesinan y no dan la cara / Hay poca educación, hay muchos cartuchos/ Cuando se lee poco, se dispara mucho / El diálogo destruye cualquier situación macabra, antes de usar balas disparo con palabras...” “Los problemas no se dan por sentado y más cuando el abuso es por parte del estado” Calle 13



lunes, 22 de noviembre de 2010

Notas de Pie II


Al final de la rueda de prensa del festival de Cannes, en 1985, la guionista de La Historia Oficial declaraba: "El cine está un poco distribuido por zonas. Las zonas siniestras hablan de su siniestro, las zonas de paz se permiten el lujo del arte y de la metafísica. Nosotros les dejamos la metafísica a Bergman. Nosotros, que estamos amenazados, perseguidos, disminuidos, nosotros los latinoamericanos, tenemos que hablar de lo que nos amenaza, de lo que nos disminuye o nos persigue...” 

Palabras que vienen a hablar de lo mismo que "Ejército Despierta" de Alika, artista que mañana se  presentará junto a Las Manos de Filippi, Damas Gratis, Karamelo Santo, Onda Vaga y Juan Subirá en el Festival organizado por la FUBA (Federación Universitaria de Buenos Aires) y el MUR (Músicos Unidos por el Rock) en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra.

El ciclo es en Plaza de Mayo y  arranca a las 16hs





Poesías Nuestras


Lo que sucede en la noche 

Habrá un alarido en la noche,
un grito más perdido en medio de una ciudad dormida,
sincronizando tal vez con un motor que enciende,
un orgasmo a oscuras,
una tv frenética de zapping,
un sonámbulo que no para de llorar lo que de día no recuerda,
una mujer pariendo en la cocina,
una fiebre repentina,
un llamado,
un muerto de alcohol matando su noche en una puerta ajena

ciudad, cuadrado contenedor de sueños insomnes

combustible, el viento, marihuana,
una muerte súbita en medio del sueño,
unas copas muriendo de risa, un disparo sordo.

Como sucede con todo frasco,
el cuerpo es incertidumbre,
motor de toda auto desconfianza.
(el vidrio es muy resistente...
...hasta que se resbala de unas manos)

¿cómo no habría de suceder todo esto en la noche,
con tanto frasco hostil
esterilizado
antioxidado, lleno de calcio
entre tanta ausencia de la ciencia que nos ratifique un dios,
entre tanto narcótico ilegal,
entre tanto cuerpo dormido o despierto
pero siempre aterrado?

Se buscan respuestas en un alarido,
en las tarjetas de plástico, la TV, y un asfixiado acelerador,
en la calefacción central de un dos ambientes sin hipoteca,
en el decorado del propio frasco,
un disparo, un hijo, un orgasmo.

se buscan respuestas a falta de certificadores del clero,

alivia el caos, taciturna, la respuesta
ella, nuestro supremo narcótico

respuesta:
narcótico,
dios:
narcótico.


Josefina Garzillo

Ilustración: Veronica Dominguez Sanchez,
una chica oriunda de Bilbao, España, que hallé por google

Crónicas Viajeras I


Nueva Zelanda
 Principio de incertidumbre

Por Gilda Selis

-¿Te ayudo? Me parece que estás en problemas… 

Miré hacia abajo, a mis manos, donde estaba el problema. Esas miles de piezas destartaladas eran mi celular; se me había caído desde una escalinata y ahora parecía un rompecabezas para armar. Gruñí con mala gana. Había tenido un mal día. Él tenía razón. Mi torpeza era inaudita. Su mano blanca tomó el aparato, hizo malabares y en pocos segundos volvió a ser mi querido Vodafone. 

Nunca lo había visto en el micro, aunque siempre hacía el mismo recorrido. Me subía a las ocho de la mañana para ir a la ciudad y a las seis de la tarde para volver a mi casa, ubicada en North Shore que quedaba cruzando un puente. Muchas veces los pasajeros eran los mismos, la misma rutina cada día. Conocía a Joe, el conductor de Samoa, que con un inglés a lo Tarzán me contaba que vivía muy bien económicamente en Nueva Zelanda pero que odiaba la rutina; extrañaba su país donde solía pescar seguido. También estaba Anne, una estudiante canadiense de intercambio que se sentaba siempre en el último asiento del lado de la ventanilla izquierda. A la familia Waills también la veía durante los días de semana. Estaba compuesta por Sue, una mujer rubia y elegante; John, su marido ejecutivo que iba a trabajar en las oficinas de Victoria Street, y el niño Matt, de nueve años, que bajaba primero en la escuela de Birkdale.

Pero a él no lo había visto nunca. Le agradecí por su gesto amable. Me sonrió. Era un joven recién rapado pero por las espesas cejas se notaba que era rubio. De ojos celestes, tenía una mirada especial, frágil, que me dejó pensando. Era nacido en Escocia pero fue criado desde chico en tierras maoríes. Llevaba una musculosa blanca; era verano y hacía mucho calor. Su sonrisa tenía un dejo de ingenuidad y sencillez.


  -Mirá qué hermoso atardecer- dijo señalando a través de la ventana del micro. Un sol anaranjado se reflejaba en el agua cristalina donde cientos de veleros estaban anclados uno al lado del otro.
-Como una postal- contesté admirada por el paisaje.
Se tomó el atrevimiento de tomar mi mano. No me lo esperaba, pero fue con delicadeza.
-Me gusta tu anillo, ¿qué significa?- me preguntó con curiosidad.
Le conté que eran mis iniciales y que me lo había regalado mi abuela cuando cumplí 15 años. Aproveché la oportunidad para presentarme. Él se llamaba Benjamín y tenía 24 años.
-Es hermoso. Me gustan mucho los anillos- dijo entusiasmado. Al instante, me mostró el suyo, una libélula de plata de gran tamaño que resplandecía con una tonalidad metálica.
-Soy orfebre. Estoy trabajando en esto ahora.
Sacó un viejo cuaderno de su mochila y en sus páginas había un dibujo realmente alucinante. Era el paisaje que acabábamos de ver, aquella postal del puerto; me miró con complicidad.

Se dio cuenta que era extranjera y me preguntó por mi vida, difícil tarea la de resumir en un recorrido de treinta minutos y a un desconocido. Le hablé sobre mi país, de mis estudios de periodista y mi afición por la fotografía y los viajes. Deseó con simpatía que algún día le pudiera sacar fotos a sus obras de arte.
Ben amaba la naturaleza y soñaba algún día con comprar una casita en el campo para vivir con su hijo de dos años. Cuando hablaba de él, el rostro le cambiaba completamente, aparecía una sonrisa brillante de anhelo y protección. El hijo no vivía con él; admito que me intrigó el motivo pero no pregunté.

Me quedé mirando su brazo izquierdo, un tatuaje tumbero. Aunque desvié la vista rápidamente, Ben se dio cuenta.
-Es una larga historia. Soy adicto desde chico, estoy tratado de salir. Mis dibujos me ayudan. A mi hijo lo estoy empezando a ver más seguido, este fin de semana lo voy a llevar a Takapuna, una playa cercana ¿Conocés?- comentó mientras guardaba el cuaderno de dibujos. Le sonreí y afirmé con la cabeza.

Ya estaba llegando a la rotonda de Birkdale donde debía bajarme. Éramos pocos los que aún quedábamos en el bus. Parecía que iba a llover, lo que no era raro en Auckland. Deseé haber vivido más lejos para continuar la charla, me había cambiado el humor y no se trataba de un encantamiento amoroso para nada.
-Adelante, vos primera- Él también se bajaba en la misma estación. Saludé a Joe, a quien vería al día siguiente.
Benjamín hizo un chiste con mi celular y nos despedimos en direcciones opuestas. Caminé lentamente cuando unas gotas de lluvia empezaron a mojarme y aceleré el paso. Me di vuelta para verlo partir. Pensé que no lo iba a volver a ver.

A la mañana siguiente, a las ocho en punto como siempre tenía que estar en la parada del micro que me llevaba a la ciudad. Como llegaba tarde corrí las cuatro cuadras en subida. Con la respiración entrecortada, tenía los cordones desatados, el pelo enmarañado y la mochila abierta y revuelta. Una cara conocida se rió de mi deplorable estado. Me sorprendió ver a Ben; a él también lo se alegró.

Nos sentamos en los asientos de atrás y conversamos todo el viaje. Me preguntó cómo había pasado aquella noche tormentosa; no había podido pegar un ojo y eso que soy de las personas que aman dormir con lluvia. Me habló de un té que él tomaba cuando lo aquejaba el insomnio. Le sucedía seguido. “No es nada raro, un simple té” me dijo riéndose tímidamente. Le alcancé un papel para que me lo anotara porque no le entendí la pronunciación. “Camomile”, dije en voz alta, lo voy a probar. Cuando busqué la traducción resultó ser té de manzanilla.
Del otro lado me había anotado su mail. Le había contado que al día siguiente me iba de la ciudad, continuaba mi viaje en la isla sur.
-Para que me escribas cuando llegues a tu país.
-¡Queen y Victoria Street!- gritó el conductor de la empresa Birkenhead.
-Acá me bajo. Te escribo y seguimos en contacto.
-Dale, yo sigo unas paradas más, voy a Parnell a vender mis anillos.
Le deseé suerte, él buen viaje y nos despedimos. La tormenta había desaparecido y parecía que al mediodía surgía de nuevo ese sol radiante de marzo.

Un mes después, cuando volví a Argentina, le escribí como había prometido. Me contestó a los dos días. Se acordaba de mí, la chica del micro. Le pregunté por su hijo y sus diseños. Me contó de aquel fin de semana en la playa, donde se habían bañado en el agua y comido tarta de kiwi. Unos nuevos modelos lo tenían ocupado por aquellos días y tenía pensado entre sus nuevos proyectos volver a estudiar. Se ofreció a ayudarme a practicar el inglés y quería aprender “argentino”. Intercambiamos novedades, canciones y fotos. Pero desde aquel último mail de abril no supe más nada de él.

En algún rincón lejano, una libélula se posa sigilosamente sobre una caña, levanta sus alas largas y delgadas y despega vuelo en dirección sur.

Crónicas I

Imagen: Verónica Gregorini

La Plata cumplió años. Como siempre habría fuegos artificiales, personajes reconocidos sobre el escenario y bastante menos alegría para los que estaban detrás de bambalinas del natalicio Nº128.
Las 8 bandas platenses sufrieron más de 3 revoleos de horarios por parte de la organización, que no sólo retrasó dos horas la apertura, sino que intentó que éstas toquen apenas 15 minutos, de los primeros 30 prometidos, para dejarle lugar a Gustavo Cordera, que llegaba desde la capital con infulas de vedette estrella. 
Para leer la crónica publicada en letercermonde: click aquí


viernes, 19 de noviembre de 2010



Jornadas de Lucha por Mariano Ferreyra

A partir de hoy y durante los días 20, 21 y 23 de noviembre se desarrollarán una seria de jornadas de lucha exigiendo juicio y castigo para los responsables materiales e intelectuales del asesinato de Mariano Ferreyra. La represión de aquel día también dejó a muchos compañeros heridos, entre ellos Elsa Rodríguez que continúa en coma.

A un mes del asesinato de Mariano Ferreyra organizaciones de derechos humanos, en conjunto con la  CTA Mesa Nacional -sector Micheli- y la CTA Capital, la Fuba, la AGD-UBA convocan a una movilización este viernes 19 desde  la estación Constitución a Plaza de Mayo.

El sábado,  a las 13.50hs el Partido Obrero organizará un acto en el mismo lugar y hora en que asesinaron a Mariano.  Hablarán trabajadores ferroviarios, amigos y compañeros de militancia de Mariano y familiares de Elsa. Luego, se descubrirá una placa en homenaje a su lucha, y se marchará hacia el Hospital Argerich, para brindarle un fuerte apoyo a la compañera Elsa Rodríguez.

Para el domingo 21 la CTA Regional Rosario planea un festival con bandas en vivo, en 27 de Febrero y Laprida, Monumento al Che, desde las 17. 

El martes 23 la FUBA (Federación Universitaria de Buenos Aires) y el MUR (Músicos Unidos por el Rock) desarrollarán otro ciclo en reclamo porque se investigue y encarcele a los responsables. Además, la AGD-UBA junto a los centros organizarán "un día de luto" en toda la UBA, desplegando banderas negras en las fachadas de cada facultad con la convocatoria a la marcha.

Exigimos:
Juicio y castigo a todos los responsables materiales y políticos del crimen de Mariano y de la tentativa de homicidio contra Elsa Rodríguez, Nelson Aguirre y demás trabajadores / Reincorporación de los ferroviarios despedidos / Pase a planta permanente, inmediato y sin condiciones / Basta de precarización laboral / Investigación y destitución de las jefaturas policiales involucradas en los hechos / Libertad y democracia sindical / Reconocimiento de las comisiones internas y cuerpos de delegados como genuinos representantes en los conflictos / Elección desde la base de las comisiones ejecutivas de los sindicatos y centrales sindicales / Respeto a la voluntad de los afiliados, sin fraudes ni patotas.

¡Mariano Ferreyra, Presente!


Fuentes

Indymedia


Notas de pie I

Esa Plaza no es la nuestra

“Y tu cabeza está llena de ratas”

Por Josefina Garzillo

Cosas que no sorprenden en el detrás de escena del festejo del natalicio platense, pero que a esta altura ya ni siquiera duelen, rompen las pelotas...

La agenda del 128º aniversario anuncia que son diez las bandas locales que van a  pisar el escenario de Plaza Moreno. Si, hasta ahí vamos “más o menos bien”. 10 bandas tocando en unas enfrascadas 5 horas ante un público de 10.000 personas. “Si pibe, no lo vas a gradecer, te van a ver las 10.000”
Mirar, zappinear con la música, fugacidad a cambio del esfuerzo.
En estos momentos (a dos horas de que arranque la perorata que culminará con fuegos artificiales) el concepto de “pisar” parece una chicana de quien escribe, porque si... la intención de último momento es que cada banda toque 15 MINUTOS. Rapidito, toco y me voy, luego bajo y agradezco, ¿no? Que no me hayan visto ni escuchado tus 10000 personas.

“Cordera iba a tocar a las 21 en La Plata, pero cambió el horario y trató de que se suspenda a las bandas locales porque tiene otro show. El productor quería que las bandas locales tocaran 15 minutos. "¿Cuándo tocaron para tanta gente ustedes?", chicaneaba. Al final Cordera toca a las 19, cobra 80 lucas y se va a dar ot ...ro concierto a Buenos Aires... LA ARGENTINIDAD AL PALO!” Miguel Graziano

A las dos de la tarde las bandas se reúnen en la Plaza para decidir juntas qué es lo que van a hacer en medio de la fantochada del último minuto. Quien pueda acérquese.

A través de facebook uno de los músicos echa luz sobra la situación: “Capaz Cordera está celoso porque a Fito le pagan 300 lucas. El tema es que somos 8 bandas, casi 50 personas, con diferentes historias. Algunos nunca tocaron para más de 100 personas y otros tocaron para 50 mil.  Nos juntamos a las 2 de la tarde a hablar. Tocamos todos o no toca nadie. Denunciarlo, lo vamos a denunciar. Y vamos a meter toda la presión que podamos porque las cosas se hagan por las buenas. Quince minutos por banda es una falta de respeto al público. Las palabras del productor son una falta de respeto al público. La onda es que comulguemos todos juntos, si se puede hacer, mejor. Sino, habrá que preparar para el año que viene la AntiPlaza”.

¿Este es el festejo con el que vamos a bailar?.
¡Basta de manoseo al esfuerzo colectivo!
Si las cosas no se solucionan,
Esa plaza no puede ser la nuestra

Difundí esta información, copiá y pegala, hacela llegar.
Del micrófono del escenario principal ya no podemos esperar nada.